En el taller solemos decir que la grasa es la «sangre» de los engranajes. Sin embargo, abrir una amoladora y encontrar una masa negra y seca es la crónica de una muerte anunciada para la herramienta, y esto paso cuando destapamos una black and decker en el canal, no tenia ni boton de bloqueo y adentro tenia hasta piedras.
No todas las grasas son iguales, y usar la incorrecta en un rotomartillo o una amoladora de alta velocidad es, literalmente, cocinar los piñones desde adentro. En esta guía técnica vamos a descifrar qué intentan decirnos los fabricantes y cómo elegir la grasa ideal. Siempre me preguntas lo mismo en el canal y desde ya te digo que los colores no estan de adorno!
1. ¿Qué significan realmente los colores de la grasa?
Muchos técnicos eligen la grasa por el color, pero cuidado: el color es, en la mayoría de los casos, un tinte añadido por el fabricante para ayudar a identificarla y evitar mezclas accidentales. Aun así, existen estándares comunes:
- Grasa Roja: Suele ser de Litio Complejo. Es excelente para altas temperaturas y revoluciones. Muy común en rodamientos que sufren fricción constante.
- Grasa Azul: Generalmente indica alta resistencia al agua y a la corrosión. Es una grasa «sellante» muy usada en ambientes de construcción con mucha humedad.
- Grasa Verde: Frecuentemente asociada a lubricantes sintéticos o biodegradables de alto rendimiento.
- Grasa Gris/Negra: ¡Atención aquí! Este color suele indicar la presencia de Bisulfuro de Molibdeno o Grafito. Es la grasa «reina» para presiones extremas (como el percutor de un rotomartillo).
2. Propiedades que debes buscar en una grasa técnica
Para herramientas eléctricas, no nos sirve cualquier grasa de chasis de auto. Inclusive hay personas que le meten aceite sintetico de carros.. no hagas essa cosas. Necesitamos tres propiedades críticas:
- Punto de Goteo: Es la temperatura a la que la grasa se vuelve líquida. En una amoladora que trabaja a 11,000 RPM, necesitamos un punto de goteo alto (superior a 180°C) para que la grasa no se escape por los sellos.
- Viscosidad del Aceite Base: La grasa es una esponja (jabón) empapada en aceite. Para engranajes pequeños y rápidos, buscamos aceites base finos. Para impactos (rotomartillos), aceites más densos.
- Adherencia: La capacidad de la grasa de «pegarse» a los dientes del piñón mientras giran a toda velocidad. Si la grasa se va a las paredes de la carcasa y deja el engranaje seco, la herramienta fallará.
3. Lo que dicen los fabricantes (y lo que no te cuentan)
Marcas como Makita, Bosch o DeWalt venden sus propias grasas. ¿Es marketing? En parte sí, pero hay una razón técnica: el NGLI (Grado de consistencia).
La mayoría de las herramientas eléctricas utilizan un grado NGLI 0, 1 o 2.
- Grado 0 o 1: Son casi como un gel espeso. Se usan en cajas de engranajes cerradas para que fluyan y vuelvan a caer sobre los piñones.
- Grado 2: Es la consistencia de la «mantequilla». Es ideal para rodamientos, donde queremos que la grasa se quede en un solo lugar.
Consejo de MAQUINANDO: Nunca llenes una caja de engranajes al 100%. Los fabricantes recomiendan llenar entre el 50% y 70% del espacio libre. El espacio vacío es necesario para que el aire circule y la grasa pueda expandirse con el calor sin reventar los retenes.
4. Grasa con Bisulfuro de Molibdeno: La salvación de los Rotomartillos
Si trabajas con rotomartillos SDS Plus o MAX, habrás notado que la grasa que se le pone a la broca es oscura. El molibdeno crea una película protectora microscópica, algo asi como los aceites CASTROL MAGNATEC que evita el desgaste «metal contra metal» incluso si la lubricación base falla. Es indispensable para el área del pistón y el golpeador.
¿Cada cuánto tiempo hay que cambiar la grasa de una herramienta?
Una de las preguntas más frecuentes en el taller es cuándo cambiar la grasa, no solo cuál usar. La respuesta depende del tipo de herramienta y la intensidad de uso:
En amoladoras de uso doméstico ocasional la grasa original del fabricante puede durar entre 2 y 3 años sin necesidad de reposición. En uso semiprofesional — varias horas diarias — se recomienda revisar el estado de la grasa cada 6 meses. En uso profesional intensivo, la revisión debe ser trimestral.
La señal más clara de que la grasa necesita cambio no es el tiempo sino el aspecto: si al abrir la carcasa la grasa está negra, seca, granulosa o tiene olor a quemado, hay que cambiarla inmediatamente sin importar cuánto tiempo lleva.
Errores más comunes al lubricar herramientas eléctricas
Después de años reparando herramientas, estos son los errores que vemos con más frecuencia:
Usar aceite de cocina o aceite de motor como sustituto de grasa. El aceite líquido no se adhiere a los engranajes a altas RPM — se va a las paredes de la carcasa y deja los piñones secos en minutos. El resultado es desgaste acelerado y ruido metálico.
Aplicar demasiada grasa pensando que más es mejor. El exceso de grasa genera calor por fricción del propio lubricante y puede filtrarse a los carbones, dañándolos. Recuerda: 50 a 70% del espacio libre, nunca más.
No limpiar la grasa vieja antes de aplicar la nueva. Las grasas de diferentes bases químicas pueden reaccionar entre sí y formar una pasta abrasiva. Limpia siempre con desengrasante antes de aplicar grasa nueva.
Usar grasa de rodamientos en engranajes de impacto. Los rotomartillos necesitan específicamente grasa con bisulfuro de molibdeno en la zona del percutor. Una grasa estándar de rodamientos no soporta el impacto repetido y se degrada rápidamente.
Guía rápida de qué grasa usar según la herramienta
Para no tener dudas la próxima vez que abras una herramienta:
Amoladora angular: grasa de litio complejo grado NLGI 1 o 2, preferiblemente roja o azul de alta temperatura. Punto de goteo superior a 180°C.
Rotomartillo SDS — zona de engranajes: grasa de litio grado NLGI 1. Zona del percutor y vástago de la broca: grasa con bisulfuro de molibdeno, color gris o negro.
Taladro percutor — caja de engranajes: grasa de litio grado NLGI 1. Es suficiente para las velocidades y cargas de esta herramienta.
Sierra circular y caladora — engranajes: grasa de litio grado NLGI 1 o 2. No necesitan grasa de alta presión porque no tienen percusión.
Conclusión: No mezcles grasas diferentes
El mayor error en el mantenimiento es añadir grasa nueva sobre la vieja o mezclar una base de Litio con una de Calcio. Químicamente pueden reaccionar, endurecerse y formar una pasta abrasiva que actúa como lija.
Antes de reengrasar, limpia siempre el cabezal con desengrasante, seca bien y aplica la grasa nueva. Tu herramienta sonará más suave, trabajará más fría y, sobre todo, durará años.

