Lo que te recomiendo siempre será una opción acorde a un presupuesto de entrada; es decir, de menor a mayor. Usar una grasa Vistony es algo económico que vengo aplicando por muchos años en el taller. Sin embargo, eso no quiere decir que sea la única opción disponible: de hecho, he probado múltiples marcas y, según mi experiencia de trabajo, firmas como SKF o Husqvarna ofrecen un rendimiento superior.
Pero también es necesario brindarte este conocimiento técnico para que puedas elegir de acuerdo a tu presupuesto, gusto y exigencia de trabajo.
Un rotomartillo no funciona como un taladro común. Adentro tiene un pistón que comprime aire para golpear un percutor. Ese aire se calienta bastante y los sellos u o-rings de goma tienen que deslizarse a velocidades increíbles. Si usas una grasa muy espesa, la máquina se pone pesada y pierde fuerza de golpe; si usas una muy líquida, se escapa y deja los engranajes secos.
La solución técnica perfecta es un equilibrio entre viscosidad, resistencia térmica y compatibilidad con polímeros. En esta guía de MAQUINANDO, vamos a desglosar los tipos de grasa y el protocolo de aplicación para que tu máquina golpee como el primer día.
1. Grasa de litio con bisulfuro de molibdeno (MoS2): La elección profesional
Si buscas la solución definitiva para los engranajes y el mecanismo de golpe, esta es la reina indiscutible en el taller.
- Por qué funciona: El bisulfuro de molibdeno es un lubricante sólido. Incluso si por el calor extremo la parte aceitosa de la grasa se desplaza, las partículas de molibdeno se quedan adheridas al metal, evitando el contacto directo entre piezas.
- Propiedades: Soporta presiones extremas (EP) y altas temperaturas sin degradarse. Es esa grasa gris oscura o negra que ves cuando abres una herramienta de marca alta como Makita, Bosch o DeWalt.
2. Grasas sintéticas a base de polialfaolefina (PAO)
Para los rotomartillos modernos que integran mayor electrónica y sellos de goma especiales, la grasa sintética es la solución de vanguardia.
- Compatibilidad: A diferencia de algunas grasas minerales económicas que terminan hinchando o descomponiendo los o-rings de goma, las sintéticas son neutras. Mantienen la flexibilidad de los sellos, garantizando que la compresión del pistón sea perfecta.
- Rango térmico: Funcionan con la misma fluidez a -20 °C que a 150 °C. Esto es vital si trabajas en exteriores con climas extremos o en jornadas continuas de demolición.
3. La Viscosidad Correcta: El Grado NLGI
No todas las grasas tienen la misma consistencia. La densidad se mide mediante el grado NLGI (National Lubricating Grease Institute):
- NLGI 0 o 1 (Grasa semilíquida): Es la que suelen usar los rotomartillos en su cámara de pistón. Es lo suficientemente fluida para moverse con el aire comprimido y lubricar las paredes del cilindro.
- NLGI 2 (Consistencia tipo manteca): Es la ideal para los engranajes de la transmisión trasera. Se queda pegada a los dientes del piñón y la corona a pesar de la fuerza centrífuga.
- El error clásico que advertimos en MAQUINANDO: Nunca uses grasa NLGI 3 o superior (grasa pesada de chasis). Es tan dura que el pistón no podrá vencer la resistencia y tu rotomartillo perderá toda su potencia de impacto.
4. Grasa para el encastre (Broca SDS): Mantenimiento externo
Mucha gente se olvida de lubricar la parte que todos ven: la cola o encastre de la broca que entra en el mandril.
- La solución: Cada vez que cambies de broca, debes limpiar la cola del accesorio y aplicar una pequeña cantidad de grasa especial para inserción.
- Función: El sistema SDS (Slotted Drive System) permite que la broca se mueva adelante y atrás a alta velocidad. Si ese encastre trabaja seco, la fricción genera un calor que termina «soldando» la broca al portabrocas o destruyendo los balines de acero que la sujetan.
5. ¿Cuánta grasa poner? El peligro del exceso
En el taller siempre repetimos el mismo refrán: «Ni mucho que queme al santo, ni poco que no lo alumbre».
- El problema: Si llenas la cámara de aire del rotomartillo de grasa hasta el tope, vas a crear un bloqueo hidráulico. El pistón no tendrá espacio de aire para comprimir, la máquina se calentará a niveles peligrosos y podrías reventar los retenes de aceite, manchando todo el motor por dentro.
- La regla técnica: Solo se debe llenar entre el 50% y el 60% del volumen del cárter de engranajes. El mecanismo de golpe solo necesita estar bien untado, no sumergido.
6. ¿Cuándo cambiar la grasa? (Señales de alerta)
No esperes a que la máquina se trabe por completo. La grasa tiene una vida útil limitada:
- Fugas de aceite: Si ves que sale un líquido marrón por el mandril o por las rejillas de ventilación del motor, la grasa ya se descompuso (se separó el jabón del aceite). Es hora de hacer limpieza y cambio inmediato.
- Cambio de sonido: Un ruido más agudo o metálico indica que los engranajes están trabajando secos o con lubricante degradado.
- Falta de impacto: Si el motor gira bien pero la máquina no golpea con fuerza, la grasa de la cámara neumática se secó o se volvió demasiado espesa.
7. Protocolo de cambio de grasa en MAQUINANDO
Si te animas a realizar este mantenimiento tú mismo, sigue nuestro procedimiento técnico:
- Limpieza total: Usa desengrasante cítrico o alcohol isopropílico para retirar cada rastro de la grasa vieja. La grasa usada contiene micropartículas de metal que actúan como lija sobre los componentes nuevos.
- Inspección de O-rings: Revisa los anillos de goma del pistón. Si están planos, endurecidos o rajados, cámbialos; ninguna grasa va a arreglar un sello que perdió compresión.
- Aplicación: Usa una brocha pequeña para pintar los dientes de los engranajes y aplícale la cantidad justa en el cilindro con ayuda de una espátula o jeringa.
- Cierre: Asegúrate de que las juntas de la carcasa estén completamente limpias para evitar fugas futuras.
Conclusión: El lubricante es el seguro de tu herramienta
Te digo lo que yo uso hace años y me va bien, pero antes tienes que entender que Elegir qué grasa usar para tu rotomartillo no es un tema menor; es la diferencia entre una herramienta que dura 10 años y una que muere en 6 meses. En MAQUINANDO, te recomendamos invertir en una grasa de marca reconocida (específica para herramientas eléctricas) o una grasa de litio con molibdeno de alta calidad.
Mantén tu rotomartillo bien lubricado, especialmente el encastre de las brocas, y tendrás una máquina que demuele paredes sin esfuerzo y sin quejarse. ¡Cuida tus fierros y ellos te cuidarán el bolsillo!
¿Quieres aprender a mantener y reparar tu rotomartillo y otras herramientas eléctricas tú mismo? En nuestro curso de reparación de herramientas eléctricas te enseñamos paso a paso desde el diagnóstico hasta la reparación completa.

